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A N G L E
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Boletín de la Diócesis Anglicana Argentina
edición nº 6 - diciembre 2009
El  Encuentro Parroquial Anual (EPA) de este año 2009 estuvo muy bueno. El clima nos favoreció bastante, a pesar que llovió uno de los tres días, la selección argentina de fútbol ganó, así que no nos podemos quejar.
Dios estuvo, claramente presente, en cada uno de los devocionales que giraron en torno a los dones y a la fe sincera que el Señor tiene planeado para nosotros; basándonos en la Segunda Carta a Timoteo.
El Encuentro se enfocó en el avivamiento del fuego, a cómo podemos dedicarnos como iglesia y cristianos a nuestro Señor Jesucristo. La idea apuntó a dedicarse a Jesús cada día de nuestras vidas sin dejar que se apague nuestro fuego. Las charlas también estuvieron muy buenas, vale aclarar que fueron dadas por gente que conoce mucho sobre estos temas. Ellos fueron Nicolás Vellón, Joaquín Phillpots y los reverendos Hernán Dei Castelli y Peter Clarke.
Para sorpresa de muchos, el clásico fogón se hizo la primera noche de nuestra estadía. Empezó con muchas pilas, y la verdad fue muy copado.
E.P.A. 2009

También lo fue la última noche que se dedicó a la oración. Los salones fueron ambientados y divididos en sectores con diferentes y específicos enfoques para comunicarnos con Dios. Se podía orar acostado, como supo hacerlo Ezequías. También orar por el mundo, hacer dibujos alabando a Dios, entre otras cosas. La idea era agradar a Dios de muchas maneras y comunicarse con Él.
Sobre el final, el reverendo Michael Wilkie cerró con un sermón fuera de lo común, hablando sobre los dones de Jimmy Hendrix, un famoso guitarrista, y enseñándonos una de sus canciones. 
En conclusión, fue un Encuentro muy positivo, donde hablamos con gente que no interactuamos muy seguido, y donde nos mezclamos las congregaciones de inglés y castellano. Esto es muy bueno porque ambas congregaciones son una sola iglesia. Además, pudimos aprender  a edificarnos como iglesia, construyéndola sobre la roca fuerte y segura, con mucha convicción y sobre todo, con una fe sincera. 
............................ Víctor Dekker